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¿No sabes si ahorrar o invertir? Empieza por leer esto

dinero y hucha unicornio
capitalista ninja

Autor: Pau Ninja
Actualizado en octubre, 2020

Cuando era principiante empecé a buscar información en internet, y sí. Hay muchos blogs de calidad y libros que tratan las finanzas personales. Te puedo recomendar centenares…

El problema es que no están bien ordenados.

Me hubiera gustado encontrar un recurso que fuera de 0 a 100 de una manera bien organizada, sin tener que abrir mil pestañas cuando leo un artículo para buscar de manera independiente los conceptos que no entiendo sobre inversión.

La razón de que exista este texto es ser una guía de aprendizaje para los que quieren subir su nivel de finanzas personales. Pasar de ahorradores a inversores.

Ir de 0 a 100 en cuestión de pocas horas sin necesitar más recursos.

Desde que empecé a generar mis primeros ingresos tenía claro que si lo dejaba en el banco, iban a perder valor.

Estas épocas ya no son como las de antes, que teniéndolo en una cuenta corriente a plazo fijo me daban un 7% de interés anual.

En 2008 todo cambió. La crisis económica no sólo hizo hacer un giro de 180 grados a las estrategias para salvaguardar mi tiempo y dinero, también en mi mentalidad.

Esto es un resumen de todo lo aprendido. Bienvenido a la parte 1.

Por cierto si en vez de leer prefieres escuchar, recuerda que puedes lo he narrado en el episodio del podcast.

Decidí meter el dinero bajo el colchón

La pandemia de 2020 con todos encerrados en casa me hizo replantear muchas cosas, pero de lo que más me hizo dudar fue del futuro de mis ahorros.

Empecé a mirar documentales de historia monetaria y llegué a la conclusión que no podía fiarme de los bancos. El sistema monetario actual global estaba patas arriba y no quería dejar en manos de terceros el dinero que me había hecho sudar.

Después de aprender que sólo el 8% del dinero de todo mundo existe en efecto (el resto son números digitales), mi primer impulso fue sacar todo el efectivo que tenía en mi cuenta corriente y poner el dinero debajo del colchón. Si algún día todos los ciudadanos decidíamos hacerlo al mismo tiempo, la cosa se liaría. Mucho.

¿Qué hice?

Decidí mantener la cabeza fría. Leí libros, miré documentales, incluso pagué algunas consultorías a inversores profesionales y me informé sobre algo concreto como nunca antes lo había hecho.

Lo que vengo a explicar aquí es una recopilación de todos estos conocimientos. Así que puedes deducir que si hubiera puesto el dinero bajo el colchón como primer opción, no habría nada más que explicar.

Pero… No abandoné la idea del todo y a groso modo puede ser inteligente hacerlo en proporción.

El fondo de seguridad y emergencia

Aprendí que el primer pilar del ahorro y la inversión es tener un fondo de emergencia, aunque muchos lo llamen «de seguridad» porque suena menos dramáticos.

Y sí. Lo tengo bajo el colchón.

No literalmente, pero es una manera de decir que lo tengo en efectivo en casa o en un lugar seguro.

¿No sería más cómodo tenerlo en una cuenta bancaria?

Ya entraré en el tema de nuestro sistema monetario, pero ya que actualmente los depósitos bancarios dan un 0% de intereses en el dinero que les prestamos (a veces incluso con costes anuales), no tiene sentido tener un fondo de emergencia en el banco, pero también es una opción.

Sí. Tengo cuentas corrientes con pagos que entran y salen para hacer los pagos electrónicos que todo el mundo hace, pero en este primer apartado estoy hablando de dinero de seguridad.

Algo que espero no tener que necesitar y usar en un futuro próximo, porque su naturaleza es cubrir fines inesperados.

Pero por suerte para muchos, nos llega un momento en nuestra vida financiera en la que nuestros ahorros exceden lo que hay en el fondo de emergencia

¿Qué hago con esta pasta extra? ¿La saco y hago una montaña de billetes en otro lado de la casa? ¿O compro otro colchón para dejar el dinero allí debajo?

Ninguna de las dos.

¿Debería invertir mis ahorros?

Nadie duda de la importancia de ahorrar.

Si algo hacen bien nuestros padres, amigos y la escuela en cuanto a educación financiera, es en inculcarnos lo vital que es tener algo de dinero ahorrado.

Tanto para planes de futuro, como para presentes inesperados.

Pero es en la inversión, cuando las opiniones toman caminos distintos que pueden llegar a ser hasta opuestos.

Muchos tenemos miedo de meter nuestros ahorros en plataformas que no entendemos, aunque sean atractivas, porque nos prometen que nuestro dinero irá multiplicándose sin hacer nada.

Sería demasiado bueno para ser verdad.

Lo seguro sería dejarlo en el banco y que diera un interés de 7% anual. Pero eso duró poco. Actualmente no nos dan ni las gracias por tener una cuenta allí.

Y sí, hay maneras de invertir y generar intereses de manera más o menos consistentes, aunque por otras vías.

Lo primero que nos preguntamos es, ¿por qué debería invertir de buenas a primeras?

El problema: la inflación

Tengo una amiga que no muchos entienden pero todo el mundo ha oído hablar de ella: se llama inflación.

Seguro que en tus círculos alguien la ha nombrado más de una vez pero no sabes exactamente de qué trata.

Es bien sencillo y es que el propio nombre nos da una pista. Inflar, pero en vez de globos o pelotas, son los precios que suben.

En España, la inflación (subida de precios) media desde 1965 al 2018 fue de 2,8% cada año.

¿Cómo puede ser un porcentaje tan bajo, algo preocupante? Porque es acumulable.

Año 2022100 €
Año 2023100 € + 2,8% = 102,80 €
Año 2024102,80 € + 2,8% = 105,67 €
Año 2025105,67 € + 2,8% = 108,62 €

Esto significa que este 2,8% se va aplicando sobre el precio nuevo del producto.

O dicho de otra manera: mi dinero parado en la cuenta va perdiendo 2,8% de valor cada año porque cada vez puedo comprar menos cosas.

Ningún ser mágico puede detener la inflación.

dinero bajo el colchón

¿Por qué ocurre?

Hay tres motivos dependiendo del tipo de inflación con la que nos encontramos.

  1. Inflación de costes: los precios van subiendo debido a los incrementos de los costes de producción, salarios y materiales (si hay escasez por ejemplo). Por lo tanto, la empresa se ve obligada a subir los precios y los clientes también lo pagan.
  2. Incremento de demanda: los consumidores aumentan su deseo de comprar un producto y servicio, por lo tanto están dispuestos a pagar más. Vendría a ser un efecto secundario de que los ciudadanos son cada vez más ricos y tienen más dinero para gastar.
  3. La creación de divisa: imprimiendo billetes sin parar o simplemente entrando más ceros virtuales en un ordenador de las cuentas de los bancos. Cuando existe este suministro de dinero (que por cierto va ocurriendo constantemente), como hay más moneda circulando, entonces el valor de cada billete se ve reducido.

Este último punto es especialmente preocupante, porque pone de manifiesto un problema mayor que la propia inflación: el sistema monetario actual.

Ya llegaremos al momento de expandir el por qué este entramado es un problema y cómo estar preparado. Pero vayamos a solucionar cada uno de los problemas de la inflación por el orden de cómo los hemos explicado.

Soluciones a la inflación

  1. Inversión
  2. Refugio

Solución 1: inversión

Ya hemos visto que con ahorro debajo del colchón o en el banco no hay suficiente porque la inflación se los va comiendo.

Así que… la inversión es necesaria para generar ganancias que ganen a la inflación.

¿Cómo?

Poniendo nuestro dinero «a trabajar» en un activo y que nos de ganancias de forma pasiva. Es decir, sin mover un dedo.

¿Ganaré pasta sin hacer nada con algo que se llama activo? Pues sí. Ironías de la vida.

Estos «activos» también se les dan otros nombres chulos.

  • Vehículos de inversión
  • Activos
  • Instrumentos financieros

Entraremos en ellos en la segunda parte del curso sobre los distintos tipos de activos financieros que existen, pero no te adelantes. Vamos a ver la segunda manera de ahuyentar a la inflación.

Solución 2: refugio

La misma palabra lo dice, pero en vez de meternos en un Bunker, la idea no es salvaguardarnos a nosotros, pero nuestro dinero para que potencialmente pueda salvar nuestras finanzas.

En esta solución a la inflación, el ahorrador transforma sus billetes en algo que conserve su valor al paso de los años.

¿Y qué es este «algo»?

El único refugio mundial que hay desde hace miles de años sólo ha sido solamente uno: el oro.

¿Por qué no es tan susceptible a subir y bajar de valor? pues porque al contrario que el papel moneda es limitado.

No podemos entrar unos números a un ordenador o darle al botón a una impresora para que nos cree más oro. La cantidad existe es la que es, y punto.

Esto da a este metal precioso un precio mucho más estable a lo largo del tiempo, y es por esto que se lo etiqueta como un «valor refugio».

Más adelante nos adentraremos en el saber por qué el oro es un valor refugio y cómo invertir. Pero de momento lo más importante es saber lo más destacado de este concepto: mantiene su valor a lo largo del tiempo.

Su historia se remonta mucho más allá de los romanos, y si a día de hoy sigue con nosotros después de tanta innovación tecnológica.

Algo querrá decirnos nuestro brillante amigo. Pero ya llegará su momento en nuestra educación financiera para principiantes.

Recapitulando: sólo tienes 3 opciones

¿Qué harás?

  1. Que tu dinero pierda valor: dejar el dinero debajo del colchón o en la cuenta bancaria. Sólo recomendable en una cantidad baja como fondo de emergencia por si hay algún imprevisto.
  2. Que tu dinero conserve valor: convertir un porcentaje de tu patrimonio en mentales preciosos como el oro y la plata para que refugiarte en caso de un colapso de la banca actual.
  3. Que tu dinero aumente valor: invertir el resto diversificando el máximo posible con bajo riesgo para obtener ganancias que superen la inflación.

Era una pregunta trampa: las tres opciones son correctas.

  1. Mantener algo de efectivo disponible que inevitablemente irá perdiendo poder de compra (valor).
  2. Tener algo de «refugio» (dinero de verdad) en el caso que la inflación se dispare por alguna o varias erratas del gobierno (probable).
  3. Usar un broker para invertir en la economía mundial y batir la inflación.

El primer punto queda claro. Ya sabemos por qué necesitamos efectivo.

Así que vamos a empezar aprendiendo por qué necesitamos oro como valor refugio. Una vez cerrado este pilar, tocará aprender a invertir.

Un mundo tan anhelado como desconocido. Algo que hace que en más de un caso escuchamos la frase «jugar a la bolsa» como si todo esto se tratara de puro azar.

Hay una pizca de verdad, pero ya llegaremos a eso.

Utilizaremos el sentido común para poder aplicar todo lo aprendido en la teoría de manera práctica.

Vamos a ello.

¿Quién es el Capitalista Ninja?

capitalista ninja En internet soy Pau Ninja y esta es mi cara capitalista. Uso armas como el ahorro para combatir la deuda. En la senda de la libertad financiera, mi armadura contra la inflación es la inversión.

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